Abordaje de la disfagia
La disfagia es el término médico que designa cualquier dificultad o molestia al deglutir (tragar). Una deglución normal se realiza en cuatro fases, en las que forman parte 25 músculos y 5 pares craneales diferentes. Comprendiendo el mecanismo normal de deglución, resulta más fácil comprender por qué pueden surgir problemas:
- Etapa de preparación oral. La vista, el olor o sabor de los alimentos y las bebidas generan la producción de saliva, para que, al poner los alimentos en su boca (en general, voluntariamente) disponga de suficiente líquido para facilitar el proceso de masticación.
- Etapa faríngea. Cuando los alimentos se han masticado suficientemente para formar un bolo blando, su lengua los envía a la parte trasera de la boca, hacia la parte superior del tubo que conduce a su estómago. Esta parte de su garganta se llama faringe. Esta parte del proceso de la deglución también es voluntaria.
- Etapa esofágica. Una vez que el bolo de alimentos alcanza la faringe, el proceso de deglución se convierte en automático. Su laringe se cierra para evitar que los alimentos o líquidos se introduzcan en las vías respiratorias y los pulmones, y para hacer posible que el bolo de alimentos continúe descendiendo por el esófago.
- El esófago, tubo de paredes musculares que se contraen automáticamente, impulsa los alimentos hacia abajo, hacia el estómago.
Si tiene dificultades al tragar, el problema puede encontrarse en una o varias de estas cuatro fases; las dificultades encontradas en cada fase ocasionan diferentes síntomas y problemas.
No todas las personas que han padecido un ictus presentan los mismos trastornos para alimentarse. Las alteraciones se producen por la propia lesión cerebral.
Debemos distinguir básicamente dos tipos de trastornos:
- Personas que padecen dificultad total para deglutir y tienen que ser alimentadas por sonda.
- Personas que aunque tienen problemas para masticar y tragar, pueden alimentarse normalmente, siguiendo unas recomendaciones.
En general, los síntomas de los trastornos de la deglución post-Ictus son:
- Comer lentamente
- Intentar tragar un solo bocado varias veces
- Arcadas durante la alimentación
- Dificultad para coordinar succión y la deglución
- Babeo
- Sensación de que los alimentos o los líquidos se pegan en la garganta o el esófago o que se tiene un nudo en estas áreas
- Molestias en la garganta o en el tórax
- Congestión en el tórax después de comer o beber
- Toser o atragantarse mientras se come o se bebe (o inmediatamente después)
- Voz áspera o húmeda mientras come o después de hacerlo
- Cansancio o disnea mientras se come o se bebe
- Infecciones frecuentes de las vías respiratorias
- Cambio de color durante la alimentación, por ejemplo pálido
- Regurgitar o vomitar con frecuencia
- Salida de alimentos o líquidos por la nariz mientras se come o después de hacerlo
- Estornudos frecuentes después de comer
- Pérdida de peso
Los síntomas de la disfagia pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas, lo mejor es consultar al médico para su diagnóstico.
Es posible la rehabilitación de la deglución. Para facilitar la alimentación en estas personas, pueden resultar de gran ayuda platos con reborde y cubiertos provistos de mangos especiales. Se evitarán posiciones incorrectas; la persona debe inclinarse hacia delante con la extremidad afectada bien apoyada.
