PROYECTO INCENTIVADO POR LA CONSEJERÍA DE INNOVACIÓN, CIENCIA Y EMPRESA
Es importante que en las etapas iniciales el paciente adquiera conciencia de su brazo y mano, que sea capaz de integrarlo, de aprender a sentirlo y reconocerlo como parte de sí mismo.
La finalidad del tratamiento es guiar al paciente hacia el desarrollo, utilización de las potencialidades latentes del lado afecto y para eso necesitamos desarrollar patrones funcionales normales después de haber obtenido un tono normal.
Las posturas correctas de la mano afectada, que el propio paciente debe adoptar son:

No obstante, a parte de los déficits motores y sensitivos el Terapeuta tratará al paciente de forma integral, interviniendo sobre aquellas secuelas que le hayan quedado al sujeto para hacer independiente y autónomo a éste en su vida cotidiana. Y es que además, un paciente con una lesión unilateral del cerebro no tiene necesariamente que perder capacidad para llevar a cabo ciertas tareas funcionales, ya que una cualidad de éste es las plasticidad, que consiste en la capacidad que tiene para desarrollar más otras zonas indemnes tras la lesión en la compensación de aquellas que se han visto dañadas.
Cuando el paciente vuelve a casa y se encuentra con todo un entorno y objetos que a pesar de resultarles familiares los encuentran inaccesibles o difíciles de usar por los déficits que le han quedado tras el ictus, es una de las cosas que crea mayor desmotivación y frustración al paciente. Es por ello que poco a poco aprenda a desenvolverse en su medio de la forma más autónoma, sin requerir de la ayuda de los demás para realizar las actividades básicas de la vida diaria, como son: asearse, vestirse, comer,… sin dejar de lado aquellas actividades instrumentales y más avanzadas como llamar por teléfono, realizar la compra, coger el autobús… y que también son muy importantes para la persona. En definitiva, que la persona vuelva a hacer las cosas que hacía antes de darle el ictus con la mayor normalidad posible, según su discapacidad.
A todos los pacientes se les enseña una serie de ejercicios que, una vez agotadas las posibilidades rehabilitadoras, deben seguir realizando en su domicilio durante 15 minutos 2 ó 3 veces al día. Son muy sencillos y con esta pauta consiguen mantener en el tiempo la recuperación funcional conseguida:

Se le puede colocar una polea en el techo o marco de la puerta para que movilice la articulación del hombro con la ayuda de la mano sana tirando del miembro hemipléjico. No se deben dar pelotas ni similar que les obligue a cerrar la mano con fuerza, ya que favorecerán la “mano en garra” por flexión espástica de los dedos (12).
Si el paciente camina, debe hacerlo diariamente varias veces al día; primero por su domicilio recordándole que tiene que levantar el pie del suelo y separar los pies para un mayor equilibrio. Cuando pueda, debe salir a la calle y dar uno o varios paseos dependiendo de la fatiga. Es importante que el paciente vaya seguro, si es necesario usará un bastón; debe llevar zapato adecuado, sin tacón y con buen apoyo plantar, sujetando el pie pero sin comprimir. En caso de hombro doloroso cuando caminan no es necesario que usen el cabestrillo ya que la coordinación es mayor con el brazo oscilante y libre.
Es importante estimularle a realizar todas las actividades que él pueda hacer, aunque le lleve más tiempo, vestirse, comer, asearse, pequeños trabajos caseros, de la forma en cómo se les ha enseñado en los servicios de rehabilitación, así como realizar las adaptaciones domiciliarias que precisen. Hay varios estudios que demuestran que el paciente, una vez dado de alta de tratamiento mantiene sus habilidades adquiridas durante al menos el primer año, excepto en las AVD, ya que generalmente, los familiares los sobreprotegen y les ayudan en todas las tareas.
En caso de trastornos del lenguaje se le debe hablar normalmente, sobre cosas cotidianas y animarle para que hable y a que lea varias veces al día en voz alta (incluso grabar la lectura con un magnetófono para que luego pueda observar sus progresos).
En los casos en que sea posible es conveniente mantener una vida lo más activa posible, saliendo a pasear, algunos también pueden usar la bicicleta estática y/o realizar natación.
Se les debe insistir en la importancia de realizar ejercicios que se les han enseñado y que caminen al menos 30 minutos al día, así como favorecer la integración en la comunidad y la independencia en la mayoría de las actividades de la vida diaria.